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El ACV y los Presidentes de Estados Unidos

Presidentes de Estados Unidos

Ser presidente es, sin dudas, el trabajo de mayor exposición pública, el de mayor demanda de tiempo y tal vez el de mayor stress. A lo largo de la historia de los Estados Unidos (EEUU), muchos presidentes fueron víctimas de la enfermedad cerebrovascular. Para tener una idea, de los 17 presidentes de EEUU del Siglo XX, 14 fallecieron de enfermedades cerebrovasculares o cardiovasculares. El resto falleció por otras causas: Ronald Reagan con Alzheimer, John F Kennedy asesinado y Herbert Hoover por cáncer de colon. 

John Q Adams fue el #6 presidente de EEUU, el #1 hijo de un ex presidente en ocupar el cargo y el #1 ex presidente en sufrir un ACV. Ocurrió en 11/1846. Su mandato había concluido 17 años antes y en ese momento era congresista. Requirió una prolongada recuperación. Mientras tanto fue reemplazado por el joven político Andrew Johnson, que en 1865 asumiría como #17 presidente y más tarde tb sufriría 1 ACV. Habiéndose recuperado, John Q Adams sufrió un segundo ACV mientras daba un discurso en el congreso, pero en este caso fue fatal (02/1848).  

Fuente: Biblioteca del Congreso de los EEUU

John Tyler fue el #10 presidente de EEUU. Su esposa sufrió un ACV mientras se mudaba a la Casa Blanca. Era madre de 8 hijos. Unos 18 meses después, la primera dama sufrió otro ACV, en este caso fatal. Tyler se volvió a casar siendo presidente y tuvo 7 hijos más. Siendo ex presidente Tyler fue víctima de un ACV de tronco (región del encéfalo donde residen funciones vitales) que le ocasionó la muerte.

Fuente: nps.gov | auntromas.com

Millard Fillmore, #13 presidente de EEUU, llevaba una vida muy sana. No fumaba ni bebía pero era muy obeso. Fillmore sufrió un ACV mientras se afeitaba a los 74 años. Murió a las 3 semanas.

Fuente: auntromas.com

Andrew Johnson, #17 presidente de EEUU, había reemplazado a John Q Adams en el congreso mientras se recuperaba de su ACV 29 años antes. Johnson fue el primer presidente americano en ser sometido a juicio político, saliendo airoso del proceso. Luego fue senador. En 07/1875 sufrió una parálisis de la mitad izquierda del cuerpo pero no quiso consultar al médico. Lo hizo solo al empeorar el cuadro. Lamentablemente era demasiado tarde. Ya no había nada demasiado para hacer y falleció a los 2 días.

Fuente: visitingdc.com

Chester A Arthur, #21 presidente de EEUU, con insuficiencia renal crónica, falleció por una ACV hemorrágico luego de finalizar su mandato. Arthur fue el 1er presidente americano en mentir sobre su salud. Decía que estaba en “tip-top shape” (óptimas condiciones).

Fuente: National Archives (USA)

Tyler, Fillmore, Johnson y Arthur tuvieron algo en común además de haber sido víctimas de enfermedades cerebrovasculares. También heredaron la presidencia siendo vicepresidentes al morir sus primeros mandatarios en ejercicio: Harrison, Taylor, Lincoln y Garfield.

Cuatro presidentes padecieron la enfermedad cerebrovascular estando en ejercicio: Wilson, Harding, Roosevelt y Eisenhower. En 1906 Wilson, #28 presidente de EEUU, perdió la visión de un ojo, recuperándola parcialmente un tiempo después. Este episodio fue una trombosis de la arteria oftálmica, producida por enfermedad cerebrovascular. Mientras daba un discurso de campaña en 09/1919 tuvo una repentina cefalea (dolor de cabeza) y comenzó a hablar con dificultad: disartria. Su gira fue cancelada, el cuadro mejoró parcialmente, pero al día siguiente sufrió una severa parálisis izquierda por otro ACV. Desde entonces y por los siguientes 16 meses, su esposa Edith mantuvo oculta la condición de Wilson, limitando al extremo su exposición. Muchos historiadores dicen que Edith influenció sin dudas las decisiones políticas de la Casa Blanca durante ese tiempo.

Fuente: body-philosophy.net | opinionator.blogs.nytimes.com

Warren G Harding, #29 presidente de EEUU, sucedió a Wilson y es considerado uno de los peores presidentes de la historia. Harding jugaba al poker en la Casa Blanca hasta altas horas y visitaba el prostíbulo “Green House” frente a la misma Casa Blanca. Especulaba en la bolsa, fue padre con una mujer 30 años menor (Nan Britton) y tuvo un affair con la esposa de uno de sus mejores amigos. En 1923, envuelto en varios escándalos, Harding viajó a Alaska. A su vuelta, se lo vio muy enfermo. A los 4 días falleció. La historia oficial refiere que la causa de su muerte fue un ACV. La historia no autorizada dice que murió envenenado. Su esposa Florence, la principal sospechosa, se negó a que hicieran la autopsia. Todos hablaban de envenenamiento de un plato de cangrejo.

Fuente: blindflaneur.com | history.com

Roosevelt fue el #3 presidente en sufrir un ACV durante su mandato. En este link se puede leer su historia.

Dwight D Eisenhower, #34 presidente de EEUU, fumaba 60 cigarrillos/día y tenía hipertensión arterial. Eisenhower sufrió severo infarto cardíaco en 07/1955. Si bien se recuperó, quedó con un gran aneurisma del ventrículo izquierdo. El 25/11/57 sufrió un ACV: imposibilidad para hablar: afasia y parálisis de la mitad de la cara. Desde el infarto tomaba anticoagulantes. Algunos dicen que Richard Nixon, su vicepresidente lo reemplazó durante varias semanas. Otros, que a los 3 días volvió a trabajar.

Dos recientes presidentes de los EEUU también fueron víctimas de la enfermedad cerebrovascular pero luego de finalizado su mandato. Richard Nixon tenía fibrilación auricular y había sufrido varios episodios de trombosis en sus venas. En 1994 Nixon sufrió un ACV masivo, que lo produjo una hemiplejia izquierda y le ocasionó la muerte 4 días después. Gerald R Ford, #38 presidente de EEUU, evidenció una disartria (dificultad para pronunciar) transitoria durante una entrevista televisiva. Al día siguiente sufrió un nuevo episodio de disartria vértigo y parálisis de un brazo. La resonancia mostró dos pequeños ACV. Gerald Ford falleció a los 93 años en 2006.

 

Comentarios

Como en la historia de Roosevelt, voy a hacer algunos comentarios con respecto a la enfermedad cerebrovascular de los presidentes de Estados Unidos para que podamos aplicar algunas pautas que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud. La historia da para hacer muchísimos aportes pero solo me voy a enfocar en unos pocos aspectos para no hacer demasiado larga la lectura.

 

El ACV pega dos veces y la segunda es más fuerte

John Q Adams sufrió un ACV en noviembre de 1846. Le tomó mucho tiempo recuperarse. En febrero de 1848 tuvo su segundo ataque cerebral y en este caso le produjo la muerte. En Argentina, uno de cada 4 ACVs se produce en personas que ya tuvieron uno. Además, el segundo casi siempre es más severo que el primero, ocasionando la muerte en una elevada proporción de casos. Por este motivo, siempre le decimos a los pacientes que no solo hay que hacer rehabilitación sino también prevención y, además, ambas deben hacerse en paralelo. Una no tiene sentido sin la otra.

 

Sobrepeso y ACV

Según la historia, Millard Fillmore no tenía factores de riesgo, excepto sobrepeso. En un principio hablábamos del peso como factor de riesgo. Después, del índice de masa corporal (peso/altura al cuadrado). Ahora sabemos que en realidad, lo que importa es la cantidad de grasa abdominal. Esta grasa libera algunas sustancias inflamatorias a la sangre que luego favorecen el depósito de colesterol y otros productos en las paredes de las arterias. La forma más práctica de medir la grasa abdominal es con un centímetro a la altura del ombligo. El perímetro abdominal debe ser menor 90 cm en el hombre y menor de 80 cm en la mujer. La fórmula para disminuir el perímetro abdominal es muy simple: dieta y ejercicio.

 

Consultar a tiempo

Woodrow Wilson tuvo un sutil problema para hablar y al día siguiente ya se le había paralizado la mitad izquierda del cuerpo. Corría Julio de 1875 y a Andrew Johnson perdió la fuerza en el brazo y la pierna izquierda. En ese momento, en contra de los consejos, decidió no consultar. Solo lo hizo cuando el cuadro empeoró. Esto es un cásico todavía hoy en el año 2010. Increíblemente, muchas personas que tienen este u otros síntomas de un ataque cerebral esperan a que desaparezcan o mejoren. Sin embargo, a nadie se le ocurre esperar cuando le duele el pecho porque todos saben que es un síntoma compatible con un infarto cardíaco. Por lo general, los pacientes con un ACV empeoran en las primeras 48 horas. Por eso no sorprende lo que le pasó al presidente Johnson. Lo importante de esta historia, es que lo que se haga en las primeras 3 horas desde el comienzo de los síntomas va a repercutir en la discapacidad y calidad de vida de esa persona por el resto de su vida. Obviamente también va a impactar en su familia, su amigos, su trabajo, etc.

 

Ceguera Transitoria (amaurosis fugax)

Unos 13 años antes de su ACV, Woodrow Wilson había padecido una ceguera transitoria de un solo ojo (amaurosis fugax) aunque algunos dicen que había perdido la visión de la mitad del campo visual por una isquemia occipital (hemianopsia). La amaurosis fugax suele comenzar como un telón que cae un ojo hasta cubrirlo totalmente. Al cabo de unos pocos segundos o minutos, se recupera totalmente la visión. También puede ocurrir como si se corriera una cortina (de un costado hacia el otro). Este síntoma es un accidente isquémico transitorio y en 2 de cada 10 personas es una advertencia sobre un futuro ACV que ocurrirá en los próximos días. Por lo tanto, constituye una emergencia neurológica que amerita una consulta inmediata.

 

Dentadura en mal estado y ACV

Como se puede apreciar en la foto, Woodrow Wilson tenía la dentadura en muy mal estado. Este factor, así como la gingivitis, es una condición predisponente para sufrir un ACV. En realidad cualquier proceso inflamatorio, per se, es un factor de riesgo. La inflamación predispone a la formación de placas ateroscleróticas en las arterias e incluso puede precipitar un ACV en personas predispuestas. Un estudio muy interesante demostró que las comunidades que se vacunan contra la gripe tienen una menor proporción de ataques cerebrales. Por estos motivos, se recomienda cuidar muy bien la dentadura, hacer controles periódicos con el odontólogo y consultar ante cualquier proceso infeccioso/inflamatorio.

 

Infarto Cardíaco y ACV

Dwight Eisenhower había sufrido un severo infarto agudo de miocardio en julio de 1955. A los dos años tuvo un ACV isquémico (infarto cerebral). No es raro que una persona tenga enfermedad de las arterias del corazón (coronarias) y de las del cerebro a la vez dado que comparten prácticamente los mismos factores de riesgo. El infarto cardíaco de Eisenhower fue severo porque al ser muy extenso dejó una secuela importante en las paredes del corazón. Quedaron debilitadas, con poca capacidad para contraerse y con una gran dilatación (aneurisma) en una de ellas. Cuando el corazón pierde su capacidad de contraerse efectivamente, la sangre tiende a quedarse más tiempo en las cavidades por donde habitualmente circula. Si además hay un aneurisma en alguna de sus paredes, el problema es mayor. Este estancamiento favorece la formación de coágulos (agregados de células y proteínas) como el que se ve en la foto de más abajo. Estos coágulos, en algún momento pueden salir del corazón, viajar por las arterias (ej. aorta ► carótidas ► arteria cerebral) y producir la obstrucción u oclusión de una arteria del cerebro, ocasionando un ACV isquémico. La forma de prevenir la formación de estos coágulos, es en primer lugar, evitar el infarto cardíaco. Esto es obvio. Una vez que ocurrió el infarto y solo en casos muy específicos, deben usarse anticoagulantes orales por el tiempo que el médico considere apropiado. Además hay otras medicaciones que también son útiles y deben ser indicadas por el especialista a cargo. Eisenhower estaba medicado con anticoagulantes orales y a pesar de ello tuvo un ataque cerebral. Estas drogas se usan en los Estados Unidos desde principios de la década de 1950 y aún hoy las seguimos utilizando ampliamente. Es posible que el nivel de anticoagulación de Eisenhower no fuera suficiente aunque no tenemos forma de saberlo. Los anticoagulantes actuales requieren controles periódicos para mantener su efecto en un rango de seguridad. Si están por debajo del rango no confieren protección y si están por arriba pueden ocasionar hemorragias. Afortunadamente, en poco tiempo contaremos con anticoagulantes que no requieren estos tediosos controles.

Fuente: http://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/ENEJMicm010908

Fibrilación auricular y ACV

Richard Nixon tenía una arritmia cardíaca, la fibrilación auricular. Esta arritmia es una importante causa de ACV. Debe ser tratada con anticoagulantes orales en casos específicos y con atiarrítmicos. El mecanismo por el cual se produce el ACV en pacientes con fibrilación auricular es muy parecido al del infarto cardíaco. La formación de coágulos por que la sangre tiende a estancarse en la aurícula izquierda.

 

Referencias

1. Jones JM, Jones JL. United States Presidents and Cerebrovascular Disease. CNS Spectr 2006;11:9:674-678.

2. Kucharski, A. Medical management of political patients: the case of Dwight D. Eisenhower. Perspectives in Biology and Medicine 1978;22:115-126.

 

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